La ONU debatirá el embargo a Cuba tras amplio respaldo de los Estados miembros
La Asamblea General de las Naciones Unidas decidió este martes incluir en su agenda un nuevo debate sobre el embargo económico, comercial y financiero que Estados Unidos mantiene contra Cuba, luego de rechazar la oposición presentada por la delegación estadounidense.
La propuesta impulsada por La Habana obtuvo el respaldo de 136 países, mientras que nueve Estados votaron en contra —entre ellos Estados Unidos, Argentina e Israel— y 30 optaron por la abstención.
Previo a la votación, el representante estadounidense para la Gestión y Reforma de la ONU, Jeff Bartos, cuestionó la pertinencia del debate y sostuvo que la discusión desvía la atención de la situación de los derechos humanos en la isla. Durante su intervención hizo referencia a los presos políticos cubanos y a las dificultades que enfrentan los ciudadanos, como los problemas de suministro eléctrico, preguntándose si la sesión contribuiría a mejorar esas condiciones.
En respuesta, el ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, defendió la iniciativa y afirmó que el Gobierno de Estados Unidos intenta presentar el embargo como una medida dirigida únicamente contra las autoridades cubanas, cuando —según sostuvo— sus efectos recaen directamente sobre la población.
El canciller también denunció que Washington ejerce presión sobre terceros países y empresas para limitar sus relaciones comerciales y financieras con Cuba, una práctica que calificó como una aplicación extraterritorial de las sanciones estadounidenses. Asimismo, reiteró que la isla rechaza cualquier intento externo de influir en su sistema político, su modelo económico o su política exterior.
En medio del debate, el Gobierno cubano volvió a señalar que la crisis energética que atraviesa el país se ha visto agravada por las restricciones impuestas por Estados Unidos. Las autoridades de La Habana sostienen que las medidas relacionadas con el suministro de combustible, así como las sanciones aplicadas desde mayo contra personas y entidades vinculadas a sectores estratégicos como la energía, las finanzas, la minería y la defensa, han incrementado las dificultades para garantizar el abastecimiento eléctrico.
La Asamblea General de la ONU examina cada año una resolución promovida por Cuba que solicita el levantamiento del embargo estadounidense. Aunque estas resoluciones reciben tradicionalmente un amplio respaldo de los Estados miembros, sus decisiones no son de carácter vinculante y, por tanto, no obligan a Estados Unidos a modificar su política hacia la isla.





