Santo Domingo.– Luego de más de seis décadas de servicio continuo, el Centro Automotriz Jáquez anunció el cierre definitivo de sus operaciones, marcando el final de una historia empresarial que dejó huella en el sector automotriz del país.
La decisión fue comunicada por su fundador, Rafael Jáquez, junto a su esposa Nurys Castillo, quienes señalaron que culminan esta etapa con satisfacción tras una trayectoria construida sobre principios de trabajo, transparencia y compromiso con sus clientes.
Fundado en 1959, el negocio inició como un pequeño taller y con el tiempo evolucionó hacia un centro especializado, reconocido por introducir técnicas modernas en el área de transmisiones automáticas y alineación electrónica, en una época en la que estos servicios eran poco comunes en el país.
Parte de ese crecimiento estuvo ligado a la formación técnica de su fundador en el extranjero. En la década de 1960, Jáquez se trasladó a Nueva York, donde se capacitó en mecánica automotriz avanzada y posteriormente amplió sus conocimientos en tecnologías especializadas, experiencia que luego aplicó en la República Dominicana.
Durante sus 67 años de operación, el centro se consolidó como un espacio de referencia para miles de clientes, quienes valoraron no solo la calidad del servicio, sino también el trato cercano y honesto que caracterizó a la empresa.
En su mensaje de despedida, los propietarios agradecieron la fidelidad de quienes confiaron en ellos a lo largo de generaciones, así como la dedicación de su equipo de trabajo, integrado por colaboradores que en muchos casos permanecieron en la empresa durante décadas.
Más allá de los logros empresariales, la familia destacó que su mayor legado es el ejemplo de integridad y esfuerzo transmitido a las nuevas generaciones, principios que guiaron cada etapa del negocio.
Con su cierre, el Centro Jáquez se despide como uno de los establecimientos más emblemáticos del sector automotriz en Santo Domingo, dejando una historia marcada por la constancia, la innovación y la confianza.





