Jerusalén.– El ministro de Relaciones Exteriores de Israel, Gideon Saar, reafirmó este lunes la posición de su gobierno respecto a la presencia israelí en Cisjordania durante un encuentro celebrado en Jerusalén con la comisaria europea para el Mediterráneo, Dubravka Šuica.
Durante una declaración ofrecida al inicio de la reunión, Saar sostuvo que Israel considera que posee un derecho histórico sobre el territorio que denominó Judea y Samaria, nombre utilizado por las autoridades israelíes para referirse a Cisjordania.
El funcionario aseguró que todos los gobiernos israelíes han defendido la legitimidad de la presencia de ciudadanos israelíes en esa zona y afirmó que ninguna administración futura aceptará considerar ilegal dicha presencia.
Las declaraciones se producen en medio de un escenario de tensiones diplomáticas entre Israel y la Unión Europea en torno a la situación en los territorios palestinos ocupados y la expansión de los asentamientos israelíes.
La comunidad internacional y diversos organismos multilaterales consideran que la ocupación israelí de Cisjordania y Jerusalén Este, iniciada tras la guerra de 1967, así como la construcción y ampliación de asentamientos en esos territorios, contravienen disposiciones del derecho internacional.
Por su parte, Dubravka Šuica evitó responder directamente a las afirmaciones del canciller israelí, aunque reiteró la preocupación de la Unión Europea por el deterioro de la situación en los asentamientos que el bloque europeo considera ilegales.
La representante europea también reafirmó el respaldo de la Unión Europea al derecho de Israel a garantizar su seguridad y sostuvo que el movimiento Hamás no debe desempeñar ningún papel en la futura administración de la Franja de Gaza.
Asimismo, hizo un llamado para aumentar la entrada de ayuda humanitaria al enclave palestino y abogó por una solución política que permita el fortalecimiento de una Autoridad Palestina viable y financieramente sostenible.
El encuentro se produjo en un contexto marcado por recientes desacuerdos entre el gobierno israelí y la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, después de que Israel anunciara la suspensión de contactos con la diplomática por declaraciones relacionadas con el trato a la población palestina.
Las diferencias reflejan las posiciones divergentes que mantienen Israel y la Unión Europea respecto al futuro de los territorios palestinos, los asentamientos en Cisjordania y las perspectivas para una solución negociada al conflicto en Oriente Medio.





