El Ejército de Israel informó este viernes que llevó a cabo una operación en el sur del Líbano en la que murieron siete personas, a quienes identificó como presuntos integrantes del grupo Hizbulá. Según la versión militar israelí, los fallecidos transportaban armamento hacia una instalación utilizada como puesto de observación y combate en las cercanías de la localidad de Manzala.
Las Fuerzas de Defensa de Israel señalaron que la acción fue ejecutada tras detectar movimientos que, según aseguraron, representaban una amenaza para las tropas israelíes desplegadas en la zona. De acuerdo con el comunicado oficial, el grupo se preparaba para realizar un ataque contra los soldados que permanecen en territorio libanés.
El incidente ocurre en medio del alto el fuego vigente entre ambas partes, aunque las operaciones militares israelíes en el sur del Líbano continúan de forma frecuente mediante ataques con drones y acciones terrestres dirigidas contra presuntos miembros de Hizbulá.
La tensión en la frontera aumentó desde el pasado 2 de marzo, cuando Hizbulá inició ataques contra territorio israelí en respaldo a Irán, tras el estallido del conflicto entre Teherán, Estados Unidos e Israel.
En paralelo, representantes de Israel y el Líbano participaron esta semana en reuniones celebradas en Washington con el objetivo de avanzar hacia una tregua duradera. Al término de los encuentros, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, junto con los países del Consejo de Cooperación del Golfo, reiteró que la estabilidad y la soberanía del Líbano dependen del desarme de los grupos armados no estatales, en una referencia directa a Hizbulá.
Por su parte, el movimiento chií rechazó las conversaciones directas y sostuvo que cualquier acuerdo relacionado con el futuro del Líbano deberá contar con su participación y aprobación.





