Washington, D.C.– El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ha recibido nuevas instrucciones para limitar sus operaciones de detención y respetar la legalidad en domicilios privados. Según fuentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) citadas por NBC, los agentes ya no deben ingresar a viviendas sin una orden judicial y deberán restringir las detenciones en los tribunales de inmigración únicamente a personas con órdenes de deportación vigentes.
Estos cambios responden a las críticas generadas por operativos migratorios recientes, especialmente tras los incidentes de enero en Minneapolis que resultaron en la muerte de dos estadounidenses. La política busca equilibrar la aplicación de la ley con los derechos constitucionales, como la protección de la Cuarta Enmienda contra registros y confiscaciones injustificadas.
El nuevo secretario del DHS, Markwayne Mullin, anunció que priorizará la colaboración de ICE con las cárceles locales, enfocándose en individuos con procesos de deportación activos, en lugar de redadas comunitarias a gran escala. La medida marca un giro significativo respecto a la política migratoria implementada por la administración anterior en febrero.





