Nueva York, 27 de abril de 2026 – El secretario general de la ONU, António Guterres, instó este lunes a la reapertura “inmediata” del estrecho de Ormuz, advirtiendo que la interrupción del tráfico marítimo por esta vía estratégica podría desencadenar una crisis energética, graves disrupciones comerciales y una posible emergencia alimentaria a nivel mundial.
Durante un debate del Consejo de Seguridad sobre seguridad marítima, organizado por Baréin, Guterres subrayó la importancia de permitir el tránsito sin discriminación de los buques comerciales. “Abran el estrecho. Permitan que se reanude el comercio. Dejen respirar a la economía mundial. Este momento exige moderación y diálogo”, afirmó.
El estrecho de Ormuz es crucial para el comercio global: por él circula cerca de una quinta parte del petróleo mundial, una quinta parte del gas natural licuado y casi un tercio de los fertilizantes internacionalmente comercializados. Según Guterres, el bloqueo ya ha generado volatilidad en los mercados energéticos y de materias primas, incrementando los costes de transporte y de seguros marítimos, además de provocar “la mayor disrupción de las cadenas de suministro desde la pandemia y la guerra en Ucrania”.
El diplomático portugués alertó que los retrasos y el encarecimiento del transporte afectan la entrega de ayuda humanitaria, amenazando con empujar a millones de personas, especialmente en África y el sur de Asia, hacia el hambre y la pobreza. Destacó que los países menos desarrollados y los pequeños Estados insulares son los más vulnerables, dada su dependencia del comercio marítimo y limitada capacidad de reacción ante crisis externas.
Guterres también enfatizó la situación de los trabajadores del mar: más de 20,000 marineros permanecen varados junto a más de 2,000 buques comerciales atrapados entre riesgos y restricciones de navegación. “Estas personas no son parte de ningún conflicto. Son trabajadores civiles que mantienen abastecido al mundo”, afirmó.
En respuesta a la situación, Estados Unidos mantiene un bloqueo naval a los puertos iraníes desde el 13 de abril, mientras que Irán ha controlado estrictamente el paso marítimo desde el inicio de la guerra el 28 de febrero, causando que el precio del petróleo supere los 100 dólares por barril. Por el momento, aún no hay acuerdo entre Washington y Teherán para una nueva ronda de negociaciones.
El secretario general reiteró que sus buenos oficios están disponibles para facilitar un acuerdo negociado, defendió que los océanos deben ser “zonas de paz” e instó a los Estados a respaldar un marco de evacuación de emergencia de la Organización Marítima Internacional para asistir a las tripulaciones afectadas.





