Mario José Redondo Llenas salió este martes del Centro Correccional Najayo Hombres luego de cumplir íntegramente su condena de 30 años por el asesinato del niño José Rafael Llenas Aybar, un caso que marcó la historia judicial y social de la República Dominicana.
Al dirigirse a los medios, Redondo Llenas expresó su arrepentimiento, subrayó el respeto hacia las víctimas y anunció una vocación de servicio como guía para otros privados de libertad. “Hoy pido perdón a mi familia, a las víctimas directas de mis actos y a la sociedad afectada. Mi deuda moral es permanente”, afirmó.
Durante su reclusión, el exconvicto participó en programas educativos y productivos. Obtuvo títulos en Derecho, Ciencias y Letras, así como formación en Ciencias Agronómicas. Además, desempeñó roles como estudiante, facilitador y guía en procesos de alfabetización y educación universitaria dentro del sistema penitenciario.
Redondo Llenas aseguró que su propósito ahora será contribuir a la reeducación de otros internos y colaborar en espacios académicos e institucionales que busquen mejorar el sistema penitenciario. “Nada de esto borra el daño causado. Pero evidencia que el tiempo puede ser utilizado para reflexionar, construir y cambiar”, afirmó.
El crimen, cometido en 1996 junto a Juan Manuel Moliné Rodríguez, conmocionó al país por su brutalidad. Ambos jóvenes, provenientes de familias acomodadas, tenían entonces 18 y 19 años. Moliné Rodríguez, condenado como cómplice, finalizó su condena en 2016.
La liberación de Redondo Llenas revive la memoria de uno de los casos más impactantes en la historia reciente de República Dominicana y abre un debate sobre la reinserción social y los programas de rehabilitación en el sistema penitenciario.





