El fiscal general de Florida, James Uthmeier, solicitó a las escuelas católicas del estado que no establezcan la vacunación como un requisito obligatorio sin contemplar exenciones por motivos religiosos, al advertir que el incumplimiento de la legislación estatal podría afectar su acceso a programas de apoyo financiero.
En una carta dirigida a la Conferencia del Episcopado Católico de Florida, el funcionario señaló que las instituciones educativas que no respeten las excepciones religiosas previstas en la ley podrían quedar excluidas de beneficios estatales, entre ellos las becas educativas y los programas de vales escolares que permiten a las familias inscribir a sus hijos en centros privados.
La advertencia se produce en un contexto en el que Estados Unidos enfrenta un incremento significativo de casos de sarampión, con cifras que han alcanzado niveles no vistos en años recientes.
Uthmeier, quien se declara católico y pertenece al Partido Republicano, tomó como referencia las directrices de la Diócesis de Pensacola-Tallahassee, las cuales establecen que las escuelas católicas de esa jurisdicción no conceden exenciones religiosas a las políticas de inmunización.
Como parte de su argumento, el fiscal afirmó que algunas vacunas fueron desarrolladas utilizando líneas celulares derivadas originalmente de tejido fetal. Sin embargo, la Academia Americana de Pediatría sostiene que las vacunas actualmente disponibles no contienen células fetales y respalda su seguridad y eficacia.
En la misiva, el fiscal recordó que la legislación de Florida reconoce el derecho de los padres a solicitar exenciones religiosas respecto a los requisitos de vacunación escolar, por lo que instó a las escuelas a cumplir con esa disposición para evitar posibles consecuencias relacionadas con su participación en programas financiados por el estado.





