BRASIL.- La Presidencia de Brasil tendrá que esperar una segunda vuelta luego de que ninguno de los principales candidatos alcanzara la mayoría absoluta requerida para imponerse en las elecciones celebradas este domingo 4 de octubre.
El senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), y el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), serán los dos candidatos que volverán a enfrentarse en las urnas el próximo 25 de octubre, en una contienda que definirá quién gobernará el país.
Con cerca del 99,7 % de las secciones electorales contabilizadas, Bolsonaro aparecía al frente con el 47,10 % de los votos válidos, mientras Lula registraba 45,08 %, de acuerdo con la actualización del Tribunal Superior Electoral (TSE).
Los datos divulgados alrededor de las 9:52 de la noche, hora de Brasilia, situaban al candidato del PL con aproximadamente 56 millones de votos, frente a unos 53,6 millones obtenidos por el presidente Lula, para una diferencia cercana a 2,4 millones de sufragios.
Sin embargo, la ventaja obtenida por Bolsonaro no es suficiente para evitar el balotaje. La legislación electoral brasileña establece que un candidato debe conseguir más de la mitad de los votos válidos para ganar la Presidencia en la primera vuelta.
Tres semanas para una nueva campaña
Con la primera posición asegurada, Flávio Bolsonaro buscará ahora ampliar su respaldo entre los electores para conquistar la Presidencia y devolver al poder nacional al movimiento político asociado con su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
Lula, por su parte, intentará revertir la ventaja de su rival y mantenerse en el Palacio de Planalto, con el objetivo de conseguir un nuevo período presidencial y alcanzar su cuarto mandato al frente del país.
La segunda vuelta abrirá un nuevo escenario electoral, en el que ambos candidatos tendrán aproximadamente tres semanas para intensificar sus campañas, buscar alianzas y conquistar a los votantes que respaldaron a otros aspirantes en la primera jornada.
Los sufragios obtenidos en la primera vuelta no se trasladan automáticamente al balotaje. La segunda votación constituye una nueva elección entre los dos candidatos que obtuvieron mayor respaldo.
El escrutinio continúa
Aunque la segunda vuelta ya está definida, los porcentajes registrados todavía pueden experimentar pequeñas modificaciones hasta que concluya el procesamiento de todos los resultados.
El Tribunal Superior Electoral mantiene la actualización de los datos a medida que recibe y procesa la información procedente de las mesas electorales.
La atención política de Brasil queda ahora concentrada en el 25 de octubre, fecha en la que millones de electores volverán a las urnas para escoger entre Flávio Bolsonaro y Luiz Inácio Lula da Silva.
El resultado de esa jornada determinará el rumbo político de Brasil y definirá si el país continúa bajo el liderazgo de Lula o inicia una nueva etapa con Flávio Bolsonaro en la Presidencia.





