ISLAMABAD.- Estados Unidos e Irán alcanzaron un acuerdo preliminar de paz que podría poner fin a varios meses de enfrentamientos y abrir una nueva etapa de negociaciones diplomáticas en Oriente Medio, según informó el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, país que ha desempeñado un papel central en la mediación entre ambas naciones.
El entendimiento quedó plasmado en un memorando de 14 puntos que establece un alto el fuego inmediato y permanente, además de la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas. La firma formal del documento está prevista para el próximo 19 de junio en Ginebra, Suiza.
Entre los aspectos contemplados en el acuerdo figura el compromiso de Irán de no desarrollar armas nucleares y la apertura de futuras negociaciones sobre su programa atómico. A cambio, Washington estudiaría el levantamiento gradual de sanciones económicas y la liberación de activos iraníes congelados en el exterior. Sin embargo, varios de estos puntos deberán definirse en conversaciones posteriores, previstas para desarrollarse durante un período de hasta 60 días después de la firma oficial.
Uno de los temas que aún genera diferencias es la gestión del estrecho de Ormuz. Mientras Estados Unidos favorece una navegación libre y sin restricciones, autoridades iraníes han planteado que Teherán mantenga cierto control sobre las condiciones de tránsito en la zona.
La noticia tuvo repercusiones inmediatas en los mercados internacionales. La expectativa de una normalización del tráfico marítimo por Ormuz impulsó una reducción en los precios del petróleo y generó reacciones positivas en varias bolsas de valores, debido a la importancia de esa vía para el suministro energético global.
La comunidad internacional recibió con optimismo el avance diplomático. El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, calificó el entendimiento como un paso significativo hacia la estabilidad regional, mientras varios países europeos expresaron disposición a revisar las sanciones vinculadas al programa nuclear iraní si se establecen mecanismos verificables de cumplimiento.
A pesar del avance, persisten interrogantes sobre la implementación del acuerdo y el papel de actores regionales como Israel, que no participa directamente en el memorando y ha mostrado reservas respecto al proceso. Analistas consideran que los próximos días serán decisivos para determinar si el pacto logra consolidarse como una solución duradera para una de las crisis más delicadas de los últimos años en Oriente Medio.





