Los presidentes de Rusia y China, Vladímir Putin y Xi Jinping, sostuvieron este miércoles una reunión de alto nivel en Pekín en la que reafirmaron su alianza estratégica y anunciaron nuevos compromisos de cooperación en áreas clave como defensa, energía, tecnología y comercio.
Durante el encuentro, ambos mandatarios destacaron que las relaciones entre sus países atraviesan uno de sus mejores momentos y manifestaron su intención de continuar fortaleciendo la coordinación política y militar frente a los desafíos internacionales actuales.
Uno de los aspectos más relevantes de la cumbre fue el fortalecimiento de la cooperación en materia de seguridad y defensa. Moscú y Pekín acordaron ampliar ejercicios militares conjuntos, patrullajes marítimos y aéreos, además de reforzar mecanismos de coordinación estratégica entre ambas potencias.

La reunión también sirvió para impulsar acuerdos económicos y energéticos. Entre los temas tratados volvió a figurar el proyecto del gasoducto Poder de Siberia 2, considerado fundamental para Rusia en su estrategia de expandir el suministro energético hacia Asia tras las sanciones impuestas por países occidentales debido al conflicto en Ucrania.
Xi Jinping y Putin defendieron además la creación de un orden mundial multipolar, argumentando que el escenario internacional no debe estar dominado por una sola potencia. En una declaración conjunta, cuestionaron acciones unilaterales impulsadas por Estados Unidos y sus aliados, y abogaron por relaciones internacionales basadas en mayor equilibrio y cooperación.
La situación en Medio Oriente también estuvo presente en las conversaciones. Ambos gobiernos expresaron preocupación por las tensiones regionales y criticaron los ataques realizados contra Irán, señalando que podrían incrementar la inestabilidad en esa zona estratégica para el comercio y la energía mundial.
En el documento conjunto, China y Rusia también hicieron referencia a América Latina y el Caribe, resaltando el derecho de los países de la región a decidir de manera soberana sus alianzas y modelos de desarrollo, además de respaldar el concepto de la región como una zona de paz.
La cumbre concluyó con la firma de decenas de acuerdos bilaterales que abarcan cooperación científica, tecnológica, comercial y mediática, consolidando así una relación que ambas naciones consideran clave en el actual escenario geopolítico global.





