Naciones Unidas.– El representante especial de la ONU en Haití, Carlos Ruiz Massieu, instó este jueves al Consejo de Seguridad a reforzar el embargo de armas y a endurecer los controles sobre el armamento para frenar la espiral de violencia que atraviesa el país caribeño.
Durante una sesión informativa sobre la misión de la Oficina Integrada de la ONU en Haití (BINUH), Massieu subrayó que los ataques de gran magnitud, como el reciente incidente en Jean Denis, departamento de Artibonite, que dejó al menos 70 muertos, están estrechamente ligados al flujo constante de armas y municiones ilegales.
“Este ciclo de violencia debe romperse. Reforzar la aplicación del embargo de armas, combatir el tráfico ilícito y endurecer los controles de armamento son prioridades absolutas”, enfatizó el diplomático.
Aunque reconoció que las sanciones continúan siendo una herramienta clave, Massieu insistió en la necesidad de intensificar los esfuerzos para frenar la proliferación de armamento, que fortalece el control de pandillas y la expansión del crimen organizado en Haití.
La violencia generalizada ha generado un impacto profundo en la vida cotidiana de los haitianos, afectando el acceso al transporte, la educación y la atención médica, y alterando significativamente los proyectos de vida, especialmente de los niños, señaló Massieu.
La ONU mantiene la vigilancia sobre la situación humanitaria y política del país, subrayando la urgencia de medidas concretas para restaurar la seguridad y la estabilidad.





