República Dominicana consolida su liderazgo en inversión extranjera en Latinoamérica
Santo Domingo.– La República Dominicana continúa destacándose como uno de los destinos más atractivos para la inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe, al registrar USD 1,536.7 millones al cierre de marzo de 2026, según el Banco Central del país. Este monto representa un incremento de USD 92.2 millones (6.4 %) respecto al primer trimestre de 2025, año que marcó récord histórico en este indicador.
El desempeño refleja una tendencia de crecimiento sostenido, ya que la IED ha pasado de USD 847.9 millones en 2020 a los niveles actuales, demostrando la confianza de los inversionistas internacionales en la economía dominicana.
Biviana Riveiro, directora ejecutiva del Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (ProDominicana), señaló que estos resultados confirman la fortaleza del país como plataforma estratégica para la inversión. “La estabilidad macroeconómica, la claridad normativa y la institucionalidad que facilita la inversión con transparencia y eficiencia son factores que han consolidado a la República Dominicana como un destino confiable. Este crecimiento sostenido es fruto del trabajo coordinado entre el sector público y privado”, afirmó.
Los sectores que más han impulsado la IED incluyen turismo, energía, zonas francas, minería, logística y manufactura, generando inversiones de alto valor agregado y oportunidades laborales de calidad.
ProDominicana ha reforzado su papel como facilitador de inversión a través de la Ventanilla Única de Inversión (VUI) y programas de acompañamiento al inversionista, asegurando procesos más ágiles, predecibles y orientados a resultados.
En un contexto global marcado por la incertidumbre económica, la República Dominicana sobresale por su resiliencia, ubicación estratégica, conectividad y estabilidad jurídica, consolidándose como un hub clave para la inversión regional.
Estos resultados reafirman el compromiso del país con un modelo de desarrollo centrado en la inversión sostenible, la diversificación productiva y la integración a cadenas globales de valor.





