Washington/Teherán.– La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a aumentar este jueves luego de una serie de ataques y represalias militares que ponen en riesgo el frágil alto el fuego vigente desde abril y amenazan con agravar aún más la crisis en Oriente Medio.
Autoridades estadounidenses informaron que cuatro drones iraníes fueron derribados en las proximidades del estrecho de Ormuz al ser considerados una amenaza para la seguridad marítima. Además, el ejército norteamericano bombardeó una instalación de control terrestre en Bandar Abás, importante ciudad portuaria iraní ubicada en la estratégica ruta energética.
Según un funcionario de Washington, las operaciones tuvieron un carácter “defensivo” y buscaban preservar el cese de hostilidades acordado entre ambas partes tras semanas de enfrentamientos.
Horas después, Irán reaccionó con firmeza. El líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jameneí, acusó a Estados Unidos e Israel de intentar desestabilizar la República Islámica mediante presión militar, económica y política.
Asimismo, la cancillería iraní condenó lo que calificó como violaciones continuas del alto el fuego y advirtió que tomará todas las medidas necesarias para defender su soberanía.
En respuesta a los ataques estadounidenses, los Guardianes de la Revolución anunciaron una operación militar contra una base de Estados Unidos en la región, aunque no especificaron su ubicación. Por su parte, Kuwait denunció un ataque con drones y misiles sobre su territorio y lo atribuyó a Irán, calificando la acción como una peligrosa escalada.
El Ejército estadounidense aseguró que el lanzamiento de misiles contra Kuwait representa una “violación flagrante” del acuerdo de cese al fuego.
La situación también se mantiene tensa en el Líbano, donde continúan los bombardeos y enfrentamientos pese al alto el fuego acordado en abril. El Ministerio de Salud libanés reportó al menos 14 muertos y más de 20 heridos tras ataques israelíes en el sur del país.
Israel confirmó bombardeos contra posiciones del grupo Hezbolá en la ciudad de Tiro y reiteró que considera zona de combate varios sectores del sur libanés.
Mientras tanto, la crisis sigue impactando los mercados internacionales. Los precios del petróleo registraron nuevas alzas debido al bloqueo del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita una gran parte del petróleo y gas natural licuado consumido en el mundo.
La tensión aumentó aún más luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera que Estados Unidos garantizará la libre circulación por Ormuz y lanzó amenazas contra Omán, país mediador en las negociaciones con Irán.
Las recientes hostilidades generan preocupación internacional ante el riesgo de una nueva escalada militar regional y el posible fracaso de los esfuerzos diplomáticos para estabilizar la zona.





