LIMA.– La jornada de votación de la segunda vuelta presidencial de Perú concluyó este domingo tras diez horas de sufragio en todo el país, dando paso a un proceso de escrutinio que podría extenderse durante varios días debido a la estrecha competencia entre los candidatos.
Los centros electorales cerraron sus puertas a las 5:00 de la tarde, hora local, luego de una jornada que transcurrió en relativa calma y con una organización más fluida que la registrada en la primera vuelta, cuando se produjeron retrasos en la apertura de numerosos colegios electorales, especialmente en Lima.
Las autoridades electorales informaron que todas las mesas de votación fueron instaladas y operaron con normalidad durante el día. Aunque se registraron algunos incidentes aislados, estos no afectaron el desarrollo general de los comicios. Entre ellos se reportó la detención de dos personas por presuntas irregularidades relacionadas con papeletas de votación y un intento de ocupación de un local electoral en la región de Puno.
Con el cierre de las urnas comenzó el conteo oficial de votos, un proceso que genera gran expectativa debido a los antecedentes de elecciones muy reñidas en el país. En los dos procesos presidenciales anteriores, los resultados finales tardaron varios días en consolidarse y las diferencias entre los candidatos fueron mínimas.
Durante la noche se espera la publicación de una proyección preliminar elaborada por Transparencia e Ipsos, cuyos cálculos en procesos anteriores han mostrado una alta aproximación a los resultados oficiales.
La contienda enfrenta a Keiko Fujimori, heredera política del expresidente Alberto Fujimori, y a Roberto Sánchez, aliado político y representante del expresidente Pedro Castillo. Ambos candidatos permanecieron en Lima a la espera de los primeros resultados.
Más de 27 millones de ciudadanos fueron convocados a las urnas para elegir al presidente que gobernará Perú durante el período 2026-2031. La elección es vista como un momento clave para una nación que ha experimentado una prolongada crisis política, marcada por constantes cambios de gobierno y enfrentamientos entre el Ejecutivo y el Congreso.
El resultado definirá el rumbo político de Perú para los próximos cinco años y quién se convertirá en el noveno presidente del país en apenas una década.





