Ginebra.– La violencia de las bandas criminales en Haití se ha intensificado y extendido más allá de la capital, Puerto Príncipe, hacia otras regiones del país, dejando un saldo de más de 5,500 muertos en menos de un año, según un informe presentado por la Organización de las Naciones Unidas.
De acuerdo con los datos divulgados por la Oficina de Derechos Humanos del organismo, la violencia ha alcanzado niveles alarmantes entre marzo de 2025 y enero de 2026, con 5,519 fallecidos y más de 2,600 heridos en enfrentamientos que involucran a pandillas, fuerzas de seguridad, empresas privadas y grupos de autodefensa.
El informe señala que las bandas han consolidado su control en corredores estratégicos, dominando rutas terrestres y marítimas clave que les permiten financiar sus operaciones ilícitas.
En ese contexto, se atribuyen a las pandillas más de 1,400 muertes, mientras que las acciones de las fuerzas de seguridad habrían causado cerca de 3,500 fallecimientos, incluyendo al menos 247 ejecuciones extrajudiciales.
La portavoz del organismo, Marta Hurtado, indicó que el Gobierno haitiano habría recurrido a una empresa militar privada para enfrentar a las bandas, la cual participó en operaciones con drones y ataques aéreos que, en muchos casos, podrían calificarse como asesinatos selectivos.
A la crisis se suma la actuación de grupos de autodefensa, que han llevado a cabo linchamientos bajo la denominada “justicia popular”, dejando cerca de 600 muertos adicionales.
El informe también documenta graves violaciones de derechos humanos, incluyendo secuestros, extorsión, saqueos y un alarmante aumento de la violencia sexual. Al menos 1,571 mujeres y niñas han sido víctimas de estos abusos, mientras que menores han sido forzados a participar en actividades de las bandas.
La ONU advirtió que la situación en Haití continúa deteriorándose, con un impacto cada vez mayor en la población civil, en medio de un contexto de inseguridad generalizada y débil control estatal.





