La NOAA pronosticó este jueves una temporada de huracanes 2026 menos activa de lo habitual en el océano Atlántico, aunque advirtió que esto no significa un menor riesgo de fenómenos destructivos.
De acuerdo con las proyecciones del organismo estadounidense, entre junio y noviembre podrían formarse entre 8 y 14 tormentas tropicales con nombre, de las cuales entre 3 y 6 alcanzarían categoría de huracán. Además, entre 1 y 3 podrían convertirse en ciclones mayores, con vientos superiores a los 178 kilómetros por hora.
El administrador de la NOAA, Neil Jacobs, explicó que existe un 55 % de probabilidad de que la temporada esté por debajo de lo normal, un 35 % de que se mantenga dentro del promedio y apenas un 10 % de posibilidades de que sea más activa de lo habitual.
Pese al pronóstico moderado, Jacobs insistió en que la población no debe confiarse, recordando que incluso una temporada con menor cantidad de tormentas puede generar eventos de gran impacto.
Mientras el Atlántico mostraría menor actividad, el panorama sería distinto en el Pacífico central y oriental, donde los especialistas prevén una temporada más intensa. Según las estimaciones, esa región podría registrar entre 15 y 22 tormentas con nombre, además de entre 9 y 14 huracanes, de los cuales hasta nueve podrían alcanzar gran intensidad.
Los expertos atribuyen este comportamiento al posible desarrollo del fenómeno climático El Niño, cuya probabilidad de formación antes de finalizar el año alcanza el 98 %, según el más reciente boletín de la NOAA.
El fenómeno provoca un calentamiento anormal de las aguas del Pacífico ecuatorial y altera los patrones atmosféricos globales. En el Atlántico, incrementa la cizalladura del viento, dificultando la formación y fortalecimiento de tormentas tropicales provenientes de África. Sin embargo, en el Pacífico genera condiciones favorables para el desarrollo de ciclones.
Las simulaciones también indican que existe la posibilidad de que este año se forme un “Superniño”, fenómeno que ocurre cuando la temperatura oceánica supera en más de dos grados los niveles normales.
La temporada ciclónica en el Atlántico inicia oficialmente el 1 de junio y concluye el 30 de noviembre.





