HELSINKI.– El presidente de Rusia, Vladímir Putin, responsabilizó a la política de confrontación de la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de contribuir a la prolongación de la guerra en Ucrania, durante una conversación telefónica con los líderes de Finlandia y Noruega.
El mandatario ruso abordó el conflicto con el presidente finlandés, Alexander Stubb, y el primer ministro noruego, Jonas Gahr Støre, en un intercambio en el que defendió que cualquier acuerdo de paz deberá tomar en consideración los intereses de Moscú.
Según un comunicado del Kremlin, Putin también hizo referencia a lo que Rusia considera las causas fundamentales de la guerra y sostuvo que una solución duradera dependerá de que esas cuestiones sean atendidas plenamente. Las partes acordaron mantener el contacto directo, de acuerdo con la información difundida por la Presidencia rusa.
La conversación se produjo en medio de los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida a la guerra, iniciada con la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.
Persisten las diferencias entre Moscú y los países nórdicos
El presidente finlandés calificó el intercambio como una conversación franca y sustancial. Stubb precisó que la llamada, que se prolongó durante aproximadamente 90 minutos, se realizó en consulta con Ucrania.
Sin embargo, el primer ministro noruego reconoció que persisten profundas discrepancias con el jefe del Kremlin sobre el conflicto y las condiciones necesarias para ponerle fin.
Durante el diálogo, los dirigentes nórdicos reiteraron su respaldo a Kiev y defendieron la necesidad de reanudar las negociaciones para alcanzar un acuerdo que permita detener las hostilidades.
Stubb advirtió que el desenlace de la guerra tendrá consecuencias directas para la seguridad de Finlandia y del resto de Europa, al tiempo que subrayó la importancia de mantener conversaciones directas para avanzar hacia una solución.
Contactos diplomáticos con Ucrania y Estados Unidos
En la conversación también se abordaron las gestiones diplomáticas desarrolladas en Oslo la semana anterior, cuando Stubb y Støre recibieron al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
Durante esa visita, el mandatario ucraniano sostuvo reuniones con representantes estadounidenses, entre ellos Steve Witkoff y Jared Kushner, para analizar posibles vías de salida al conflicto. Parte de esos contactos se desarrolló por videoconferencia.
Posteriormente, Witkoff viajó a San Petersburgo para reunirse con Putin, como parte de los esfuerzos de Washington por impulsar conversaciones entre las partes involucradas.
Tras su diálogo con el presidente ruso, los dirigentes finlandés y noruego también mantuvieron una conversación telefónica con Zelenski, según informó la Presidencia ucraniana.
Debate sobre la coordinación europea
La iniciativa de Stubb y Støre de conversar directamente con Putin también generó diferencias entre dirigentes europeos. Ambos explicaron que actuaron en representación de sus respectivos países y no en nombre del conjunto de Europa.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, cuestionó que los dos líderes procedieran por separado, una reacción que puso de relieve los desafíos de coordinación diplomática entre los aliados europeos respecto a la guerra.
Finlandia y Noruega se encuentran entre los países europeos que respaldan a Ucrania frente a la invasión rusa, aunque mantienen canales diplomáticos que consideran necesarios para abordar las consecuencias del conflicto y explorar posibilidades de negociación.
Los acontecimientos se desarrollan mientras los dirigentes de los países nórdicos participan en una reunión en Helsinki, centrada en asuntos de interés común para la región.
Por el momento, los contactos diplomáticos reflejan posiciones todavía distantes sobre las condiciones para alcanzar la paz, en un conflicto que continúa teniendo repercusiones para la seguridad europea y las relaciones internacionales.





