Washington.– La Organización de los Estados Americanos resaltó este miércoles los progresos alcanzados en su labor de apoyo a Haití en medio de la prolongada crisis de seguridad que atraviesa el país, y enfatizó la necesidad de acelerar la implementación de la Hoja de Ruta para la Estabilidad y la Paz.
El secretario general de la OEA, Albert Ramdin, declaró ante el Consejo Permanente del organismo que se ha logrado avanzar hacia un trabajo más estructurado, coordinado y orientado a resultados, aunque reconoció que la siguiente fase dependerá de su plena ejecución.
Ramdin destacó el papel de la OEA antes y después del 7 de febrero de 2026, cuando mediante gestiones diplomáticas y coordinación con socios internacionales y regionales se logró mantener la continuidad institucional en Haití, a pesar de la incertidumbre política.
Entre los logros mencionó la aprobación de un decreto electoral en diciembre, que permitió pasar de la conceptualización a una planificación más organizada del proceso, aunque señaló que todavía existen desafíos importantes, como garantizar la seguridad, completar el registro de votantes y asegurar la financiación del proceso electoral.
El secretario general advirtió que la situación de seguridad sigue siendo “altamente volátil”, con incidentes frecuentes en torno a las instalaciones de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF). No obstante, destacó la creación de un panel de seguimiento internacional para supervisar la hoja de ruta, cuya primera fase ya ha sido completada.
Por su parte, el embajador haitiano ante la OEA, Jean Josué Pierre, reconoció que, aunque la crisis en el país es profunda, empiezan a verse “señales, aunque modestas, pero reales, de esperanza”, y afirmó que se está transitando de la observación a la acción concreta.
La crisis en Haití sigue siendo severa: según la Oficina Integrada de las Naciones Unidas en Haití (BINUH), casi 6,000 personas murieron y más de 2,700 resultaron heridas en 2025 a causa de la violencia de las bandas y las operaciones de seguridad.





