La Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente de San Cristóbal aplazó para el próximo miércoles 20 de mayo el conocimiento de la medida de coerción contra Joel Carmona Pinales, señalado por la muerte de su hijastra de ocho meses en un hecho ocurrido el pasado 19 de abril en el sector Jeringa.
La audiencia fue reprogramada para las 9:00 de la mañana con el objetivo de que la defensa del imputado prepare los presupuestos de arraigo a favor de su representado.
El Ministerio Público solicita prisión preventiva contra Carmona Pinales, a quien acusa de homicidio voluntario y de cometer actos de tortura y barbarie contra la infante.
A su llegada al tribunal, el imputado declaró ante los medios de comunicación que es inocente de los hechos que se le atribuyen.
Según el expediente acusatorio, la autopsia realizada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses estableció que la bebé falleció a causa del “Síndrome del Niño Maltratado”.
El informe forense indica que la menor presentaba fractura craneal, hemorragia, contusión, edema cerebral y pulmonar, además de huellas de mordedura humana compatibles con la dentadura del acusado.
Asimismo, el cadáver mostraba deformaciones faciales provocadas por golpes y lesiones visibles en la mandíbula y el cuello, de acuerdo con el comunicado emitido por el órgano acusador.
Las autoridades sostienen que el hecho ocurrió durante la madrugada del 19 de abril en la vivienda donde residían la madre de la niña y el imputado, quien tenía poco tiempo conviviendo con la familia.
El Ministerio Público afirma contar con pruebas testimoniales, documentales y periciales que vinculan a Carmona Pinales con el caso, por lo que considera necesaria la imposición de prisión preventiva ante el supuesto peligro de fuga.
Por otro lado, la madre de la menor, Laudry Bonilla, denunció días después del hecho que encontró al acusado sujetando a la bebé por el cuello dentro de la vivienda.





