República Dominicana refuerza frontera ante despliegue ofensivo de la ONU en Haití
Santo Domingo, R.D. – La República Dominicana ha iniciado un despliegue militar sin precedentes a lo largo de sus 391 kilómetros de frontera con Haití, tras el inicio formal este miércoles de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) en el país vecino. La acción busca garantizar la protección del territorio dominicano ante la escalada de violencia que amenaza la estabilidad fronteriza.
La MSS, liderada por Kenia y respaldada por países como Jamaica, Bahamas y El Salvador, cuenta con 5,500 efectivos y opera bajo un mandato ofensivo de la ONU, con el objetivo de desmantelar las bandas armadas que controlan Puerto Príncipe. A diferencia de la antigua MINUSTAH, esta fuerza tiene un enfoque directo de ataque, lo que ha sido interpretado por el alto mando dominicano como una señal de alerta máxima.
El ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre, anunció que miles de soldados del Ejército y del Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) han sido movilizados para contener cualquier intento de infiltración o desplazamientos masivos de civiles. La operación cuenta con el respaldo de 300 vehículos de combate y un seguimiento constante mediante sensores y cámaras de visión térmica en la verja perimetral inteligente que delimita la frontera.
“El monitoreo es permanente. La infraestructura fronteriza es vital para detectar movimientos irregulares y garantizar la seguridad nacional”, explicó Fernández Onofre durante un recorrido de inspección junto al director del Cesfront, general de brigada José Rodríguez Coste.
La preocupación de las autoridades dominicanas aumenta ante los recientes episodios de violencia en Haití, donde las bandas armadas han pasado de mantener el control territorial a enfrentamientos abiertos en barrios densamente poblados. Se teme que líderes criminales intenten cruzar hacia territorio dominicano, camuflados entre la población civil, generando lo que los militares denominan “efecto cucaracha”.
Analistas militares advierten que un conflicto de alta intensidad podría provocar desplazamientos masivos hacia Dajabón, Elías Piña y Jimaní, afectando además el comercio binacional y la economía de las provincias fronterizas.
Mientras la MSS cuenta con un presupuesto de 600 millones de dólares, expertos locales en Haití consideran que la fuerza será insuficiente si el Consejo Presidencial de Transición (CPT) no consolida un camino hacia elecciones creíbles a finales de 2026.
Del lado dominicano, la instrucción es clara: vigilancia total y tolerancia cero ante cualquier intento de desborde que ponga en riesgo la seguridad nacional en este momento crítico para Haití.





