BOGOTÁ.– Un terremoto de magnitud 5,6 estremeció a Colombia durante la madrugada de este martes, provocando alarma entre los residentes de varias localidades, daños en algunas estructuras y al menos una persona lesionada, según los primeros informes de las autoridades.
El movimiento telúrico ocurrió a las 4:13 de la madrugada, hora local, y tuvo su epicentro en el municipio de Chaparral, departamento de Tolima, en la región centro-sur del país, con una profundidad inferior a los 30 kilómetros, de acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano (SGC).
Tras el temblor principal, los instrumentos de monitoreo también detectaron varias réplicas. El organismo modificó posteriormente su reporte inicial, elevando la magnitud del sismo de 5,3 a 5,6.
De acuerdo con un primer balance de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), una persona sufrió lesiones en Chaparral luego de que una pared de una vivienda se desplomara.
Mientras tanto, en el municipio de Quimbaya, departamento del Quindío, parte de la estructura de una iglesia resultó desprendida. Las autoridades indicaron que el incidente no dejó personas heridas.
En Bogotá, el temblor llevó a residentes de algunos conjuntos habitacionales a abandonar temporalmente sus viviendas como medida preventiva. Sin embargo, el alcalde de la capital, Carlos Fernando Galán, informó que las primeras inspecciones no evidenciaron daños ni afectaciones en la ciudad.
En Cundinamarca, el gobernador Jorge Emilio Rey también descartó consecuencias de consideración tras las evaluaciones iniciales.
Activan medidas preventivas
Ante la situación, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, dispuso la activación de los protocolos de emergencia para evaluar posibles daños y atender cualquier eventualidad.
Como medida preventiva, también anunció que las actividades escolares en ese departamento se realizarán de manera virtual mientras continúan las revisiones de las condiciones de seguridad.
El recuerdo de una tragedia reciente
El nuevo movimiento sísmico ha generado preocupación entre la población colombiana, especialmente por los recuerdos del terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto, cuyo epicentro se localizó en San José del Palmar, departamento del Chocó.
Aquel fenómeno afectó amplias zonas del territorio nacional y se sintió en ciudades como Cali, Manizales, Armenia y Pereira, donde se reportaron importantes daños en edificaciones e infraestructuras.
Según el balance oficial consolidado en octubre, la tragedia dejó 335 personas fallecidas, 103 desaparecidas y otras 4.516 heridas, además de cuantiosas pérdidas materiales.
El nuevo sismo mantiene en alerta a las autoridades, que continúan con las evaluaciones para determinar el alcance de los daños ocasionados durante la madrugada de este martes.





