spot_imgspot_img

Top 5 de esta semana

spot_img

ralacionadas

Nuevo tratamiento experimental podría frenar la preeclampsia en embarazadas

Un grupo internacional de científicos ha logrado avances alentadores en el tratamiento de la preeclampsia, una condición que puede poner en riesgo la vida de la madre y el bebé durante la segunda mitad de la gestación.

El estudio, publicado en la revista Nature Medicine, evaluó una técnica conocida como aféresis, que permite filtrar la sangre para eliminar la proteína placentaria sFlt-1, vinculada al desarrollo de esta enfermedad.

La preeclampsia se asocia a complicaciones graves como daño hepático y renal, edema pulmonar, restricción del crecimiento fetal e incluso muerte materna y fetal. Actualmente, los tratamientos disponibles —como el uso de corticosteroides y sulfato de magnesio— ayudan a controlar síntomas, pero no permiten prolongar de manera segura el embarazo en casos severos y tempranos.

En este contexto, el parto sigue siendo la única solución definitiva, aunque conlleva riesgos importantes para el bebé cuando ocurre de forma prematura, especialmente antes de las 32 semanas.

Durante la investigación, la técnica fue probada inicialmente en monos gestantes, logrando reducir a la mitad los niveles de la proteína sFlt-1. Posteriormente, se evaluó en mujeres no embarazadas sin que se registraran efectos adversos.

En la fase clínica, participaron 16 mujeres embarazadas con preeclampsia temprana. Los resultados mostraron que aquellas que recibieron múltiples sesiones de aféresis experimentaron una reducción del 16.7 % en los niveles de la proteína, junto con una ligera disminución de la presión arterial.

Además, el tratamiento permitió prolongar el embarazo por un promedio de 10 días desde la hospitalización, en comparación con los 4 días en pacientes que no recibieron la intervención. Tanto las madres como los bebés se mantuvieron estables, y los efectos secundarios fueron leves.

Los investigadores consideran que estos hallazgos sugieren que la aféresis podría ser una alternativa segura y bien tolerada para retrasar la progresión de la preeclampsia en etapas tempranas, sin causar daños adicionales.

No obstante, advierten que se trata de un estudio preliminar con una muestra limitada, por lo que será necesario realizar ensayos clínicos más amplios para confirmar su eficacia y determinar si realmente puede reducir el riesgo de partos prematuros.

noticias popoulares